2 sept 2012

Armstrong: El legado del deber cumplido

Juan Herrera Tello (*)


 
Nos hemos enterado de la reciente partido a la eternidad de Neils Armstrong, el comandante de la misión Apolo 11, que llegó a la Luna al lado de Michael Collins y Edward 'Buzz' Aldrin, logrando una hazaña solamente ideada en las novelas de ciencia ficción y, además, siendo el primer hombre en pisar suelo lunar.



Aquel 20 de julio de 1969, en la sala de mi casa, mi familia se reunió para ver “vía satélite” la transmisión que se desarrollaba desde antes de llegar a la Luna. En los comentarios estaban Ernesto García Calderón y Humberto Martínez Morosini. Aún de siete años contemplaba el televisor en blanco y negro mientras mi padre me decía “mira, mira, que esto lo vas a recordar siempre”.


Aquellas imágenes -distorsionadas y confusas- eran transmitidas entre el sonido de la estática y los cortes de un pitillo cada vez que una frase en inglés se pronunciaba. La voz emocionada de Martínez Morosini contagiaba la enorme hazaña realizada.

La frase de Armstrong, estaba al día siguiente en todos los diarios “es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad”, porque en aquel momento se sentía que era una hazaña en común, que tal vez se inició con una carrera entre las dos potencias, pero el logro final era en beneficio de toda la humanidad.

En mi cumpleaños de 1969, mi padre me obsequió una maqueta de la Revell donde se leía “Astronauta en el Espacio”, él y yo estábamos fascinados por lo que había ocurrido algunos meses atrás para hacer volar más mi imaginación.

Al igual que mi padre, mi padrino de bautizo Alfredo Ghibellini Filippin, quiso que vaya a verlo a su oficina en las empresas eléctricas y quería saber que quería para navidad, y no se me ocurrió mejor cosa que pedirle “la nave espacial que llevó al hombre a la Luna”. No sé como lo consiguió ya que la dictadura militar había prohibido las importaciones, y así tuve también otra maqueta de la “Revell” pero esta vez era “El Águila” del Apolo 11, que venía además con su propio suelo lunar de color plomo.

Toda la expectativa de lo ocurrido en 1969, se continuó cultivando durante la década del 70, con el programa espacial que impulsara el presidente Kennedy antes de su asesinato en 1963; se había dado inicio a lo que se llamó “la era espacial” y los comentarios eran después como colonizar la Luna o la exploración de Marte; así aparecieron series televisivas como “Cosmos 1999” (Space 1999) con Martin Landau, u otra con más antelación llamada “OVNI” (U.F.O.) con Ed Bishop en donde la trama era que los extraterrestres se ocultaban en el lado oscuro de la Luna.




Cuando se cancelaron los viajes a la Luna, fue como poner cierto coto a nuestra imaginación, y que las exploraciones ahora la realizarían robots, así las misiones “Viking” y “Voyager” representaron solo los adelantos tecnológicos más no una hazaña netamente humana, y nos dedicamos a ver solo los exitosos despegues de los transbordadores espaciales y su regreso a la tierra, rescatando satélites artificiales o reparando otros y, últimamente, los hemos visto construyendo la estación espacial internacional. Pero nada comparado por lo hecho por Armstrong, Collings y Aldrin.

Armstrong, no quiso disfrutar su fama y menos usarla en la política como otros que llegaron al Congreso de su país, lo único que había hecho era simplemente cumplir con su deber, y creemos que su mayor proeza fue la de volver a la tierra junto a su tripulación sana y salva.

En una de sus pocas apariciones en público dijo que la carrera espacial se había convertido en “La competición pacífica definitiva”, y esto gracias a la cooperación que hoy existe entre Rusia y Estados Unidos, en sus esfuerzos conjuntos para culminar la estación espacial internacional.

Cristóbal Colon, Marco Polo, Magallanes, Orellana, Livingstone, Stanley, Amundsen y tantos más cuyo espíritu de aventura lograron los más grandes descubrimientos geográficos de nuestro planeta, se encuentran en un lugar especial en la historia, pero. Armstrong ha pasado a la posteridad, por ser el primero en llegar a un lugar que no es nuestro mundo.

Por eso ha hecho bien la familia de Neils Armstrong en decir a todos aquellos que lo admiramos que: "Honren su ejemplo de servicio, logro y modestia. La próxima vez que caminen en una noche despejada y vean que la Luna les sonríe, pensad en Neil Armstrong y hacedle un guiño".

Neils Armastrong ha muerto, pero vivirá siempre cada vez que alcemos la mirada a la Luna. De tal manera que, una mirada del hombre será una gran vista al firmamento que nos permitirá reflexionar sobre lo que el ser humano puede lograr.


(*) Abogado, asesor parlamentario, experto en asuntos internacionales e históricos, cercano colaborador y discípulo de Alfonso Benavides Correa. jcherrerat@yahoo.com

Perú: Patrimonio único en el mundo

Wilfredo Pérez Ruiz (*)

La llegada de un aniversario de la independencia nacional despierta nuestra reflexión acerca de la extraordinaria multiplicidad cultural, ambiental, social, étnica y geografía que nos define. Ello me trae a la memoria las palabras del recordado José María Arguedas: “Ese Perú hermoso, cruel y dulce, y tan lleno de significado y de promesa ilimitada”.


A continuación comparto algunos alcances tendientes a aprender y fortalecer el orgullo patrio. En las zonas andinas albergamos la mayor población de vicuñas y alpacas, los camélidos con las fibras más finas y cotizadas a nivel internacional. Tenemos 30 variedades de olluco; 3,000 de papa; 32 de maíz; y casi 25 de quinua. Gracias a las pacientes indagaciones del empresario Fermín Tanguis (1851 – 1930) logramos obtener un algodón -considerado el más selecto del mundo- que lleva su nombre.

La geografía peruana exhibe características únicas y excepcionales en el planeta. Los cañones del Colca y Cotahuasi (Arequipa) están reconocidos como los más profundos; poseemos 1,769 glaciares; 12,000 lagunas de diferentes tamaños; el nevado Alpamayo, ubicado en el Parque Nacional Huascarán (Ancash), fue designado el más bello en la Encuesta Mundial de Belleza Escénica (Alemania, 1966); el río Amazonas, el más caudaloso y fascinante; y el lago navegable más alto: el Titicaca. 

Estamos entre los primeros cinco países del mundo en biodiversidad. Un ejemplo, es el hallazgo en un sólo árbol (el shihuahuaco) en la Reserva Nacional Tambopata Candamo (Madre de Dios) de 5,000 especies de insectos (el 80 por ciento eran una primicia para la ciencia). Además, albergamos 3,000 de orquídeas y 1,760 de aves (la mayor cantidad del orbe). Poseemos 84 de las 104 zonas de vida existentes y 28 tipos de clima de los 32 identificados.

Nuestro país no es solo la tierra del ceviche, el pisco, la chirimoya, la lúcuma, la guanábana, la granadilla, entre otras innumerables fuentes de alimentación. Estamos obligados a reconocer el aporte destacado por el eminente historiador Luis Eduardo Valcárcel en su obra “Historia del Perú antiguo”, cuando afirma: “…Los peruanos precolombinos tienen en su abono ser quienes mayor número de plantas domesticaron sobre la faz del planeta. De ese modo dotaban al hombre de un crecido número de alimentos, entre los cuales sobresale la papa como el tubérculo que libró a Europa de las hambrunas periódicas y ha contribuido a la grandeza del pueblo alemán. Cerca de otras cien plantas útiles pasaron por las manos de los antiguos peruanos para transformarse de silvestres en cultivables, con un pronunciado cambio en cualidades nutritivas y mejor sabor que hace apetecibles. Cultivaron también plantas industriales, como cuatro clases de algodón, el añil, la cabuya, la enea y otras fibras que emplearon, junto con la lana de los auquénidos, en la manufactura de sus magníficos tejidos”. Recordemos que cerca del 40 por ciento de los comestibles han sido domesticados en el Perú.

El océano Pacífico es una fuente singular de recursos que bien vale echar un vistazo. El varón alemán Alexander Von Humboldt -acompañado de su amigo el médico y botánico francés Aimé Bonpland- arribó al Perú el 1 de agosto de 1802, como parte de un extenso viaje por América. Durante su permanencia en los pueblitos de Huanchaco y Huamán (La Libertad) averiguó la temperatura marina. Halló que era cinco grados menor que la correspondiente a esa latitud y lo relacionó con la presencia de un cauce costero que discurre de Sur a Norte. Este fenómeno denominado “Corriente de Humboldt” contiene la producción más rica de plancton y phytoplankton que se conozca.

En nuestro extenso litoral viven 20 de las 67 variedades de los pocos cetáceos y ballenas relacionadas en especies en el mundo. También, ofrece 700 géneros de peces y 400 de crustáceos. Toda una maravilla de la naturaleza que debiéramos aprovechar -de manera racional- para enriquecer la dieta alimenticia de la población.

Humboldt, durante su estadía en Lima, comenta los visibles distanciamientos e indiferencias de la urbe capitalina con el resto de la colonia. En su carta al gobernador de Jaén, José Ignacio Checa, hace estas agudas aseveraciones: “…En Lima no he aprendido nada del Perú. Allí nunca se trata de ningún objeto relativo a la felicidad pública del reino. Más separada del Perú está Lima que Londres, y, aunque en ninguna parte de América española se peca de un patriotismo excesivo, no conozco otra ciudad en la cual ese sentimiento sea más apagado”. Más adelante añade: “…Hay pocos lugares donde se hable más y se obre menos”.

Asimismo, nuestra herencia cultural es un semillero inagotable de permanentes revelaciones que contribuyen al afianzamiento de nuestra identidad. Una muestra es El Señor de Sipán, un antiguo gobernante del siglo III cuyo dominio abarcó una zona del Perú. Sus tumbas marcan un importante hito en la arqueología continental porque, por primera vez, se halló intacto -y sin huellas de saqueos- un entierro real de una civilización anterior a los incas.

Otra joya de nuestros antecesores es Caral que, además, ha sido declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco. Situada en el Valle de Supe -200 kilómetros al norte de Lima-  tiene 5000 años de antigüedad y es la capital de la civilización Caral. Fue contemporánea a las civilizaciones de la China, Egipto, India y Mesopotamia. Este sitio tuvo una organización teocrática y estuvo rodeada por culturas enmarcadas en lo que se denomina "sociedad aldeana".

De otra parte, científicos de todas las disciplinas nos han visitado atraídos por la amplitud de las investigaciones que ofrecemos. Acogemos una inmensurable “cantera” de recursos que despiertan admiración. El profesor y botánico alemán Augusto Weberbauerel, el escritor y geógrafo inglés Clements Markham, el médico y antropólogo alemán Ernst W. Middendorf, el explorador y pensador italiano Antonio Raimondi, son unos de los tantos hombres de ciencias involucrados con el estudio del Perú, cuyo legado estamos obligados a valorar.

Guardo especial tributo por el descubridor de la “Puya Raimondi”. Luchador inclaudicable, marchó hacia su fin motivado por el anhelo de revelar el país con el que se identificó. Superando adversidades logró publicar el primer tomo de su volumen “El Perú” (1874), dedicado a la juventud. Allí escribió: “…Confiado en mi entusiasmo he emprendió un arduo trabajo superior a mis fuerzas. Pido pues vuestro concurso. Ayudadme, dad tregua a la política y consagraos a hacer conocer vuestro país y los inmensos recursos que tiene”. Este texto es un documentado recuento de nuestra herencia natural y cultural que incluye descubrimientos, asientos mineros, haciendas de la costa y sierra, fundación de pueblos y ciudades, entre otros pormenorizados apuntes. Hoy tengamos presentes lo dicho por él: “En el libro del destino del Perú, está escrito un porvenir grandioso”.

Poseemos un horizonte privilegiado. No obstante, una visión crítica siempre facilita entender la compleja realidad de una república invertebrada, insolidaria y apática que, sin embargo, reposa sobre un pasado majestuoso que debiera orientar nuestras inspiraciones. Por lo tanto, nos corresponde asumir lo enfatizado por César Vallejo: “Aunque se me haya ocurrido odiar al Perú, ese odio estaría impregnado de ternura”.

Hagamos un análisis destinado a superar nuestros intensos y recurrentes desencuentros que evitan forjar puentes de entendimiento y coexistencia. Trabajemos para vencer prejuicios, complejos, discriminaciones y todo aquello que nos aparta de los grandes objetivos nacionales. ¿Por qué nos resulta tan difícil entender que cada uno de nosotros es la “materia prima” con la que se construye el destino colectivo? Reconozcamos, en los momentos actuales, la urgencia de asumir el “cambio” como un imperativo.

Estimado lector, abrigamos mil razones para elevar la autoestima, engrandecer la sensibilidad, percibir el futuro con esperanza y plenos de actitudes positivas. Forjemos sentimientos de unión fraternal, abracemos nuevas realizaciones por el bien común, consolidemos esfuerzos, aunemos voluntades y sentamos euforia por nuestras raíces milenarias y, consecuentemente, por nuestra representativa pluralidad en la que confluyen “todas las sangres”.


(*) Docente, conservacionista, consultor en temas ambientales, miembro del Instituto Vida y ex presidente del Patronato del Parque de Las Leyendas – Felipe Benavides Barreda. http://wperezruiz.blogspot.com/

La Torre Eiffel se vuelve verde


La famosa Torre Eiffel comenzará a hacer su propia electricidad y agua caliente a finales de 2013 en un intento por reducir la huella de carbono. Ests imponente estructura de hierro pudelado fue diseñada por el ingeniero francés Gustave Eiffel y sus colaboradores para la exposición universal de 1889 en París.

Situada en el extremo del Campo de Marte a la orilla del río Sena, este monumento parisino, fue el noveno lugar más visitado del país en 2006 y el monumento más visitado del mundo con 6.893.000 de visitantes en 2007.2 Con una altura de 300 metros, prolongada más tarde con una antena a 325 metros, la Torre Eiffel fue la construcción más elevada del mundo durante más de 40 años, hasta que la superó el edificio Chrysler, de Nueva York (1930).

La torre se asienta en un cuadrado de 125 metros de lado, según los términos del concurso de 1886. Tiene 325 metros de altura con sus 116 antenas, está situada a 33,5 metros por encima del nivel del mar. En 1944, la torre logra sobrevivir a un incendio provocado por las autoridades alemanas durante la ocupación alemana de Francia y es utilizada para comunicarse con las tropas, primero por la Wehrmacht, luego por los aliados durante la liberación de París.

Una renovación de 25 millones de euros se espera que mejore el rendimiento de la torre de energía en un 30 por ciento. Los paneles solares y de viento vertical y las turbinas de propulsión hidráulica se instalarán en la primera plataforma de la torre de 187 pies sobre el suelo. Los nuevos generadores de energía no serán visibles desde el suelo, nada cambiara la famosa silueta de la torre.

"Estamos esperando para darnos las herramientas que necesitamos para entrar en el próximo siglo", dijo Jean-Bernard Bros, presidente de la Société Nouvelle de la Tour Eiffel. "Vamos a producir nuestra propia agua caliente", y "parte de nuestra energía", agregó.

El agua de lluvia también se almacenarán en el pabellón de Ferrie, y se utiliza para el agua del grifo en los baños, y el 95 por ciento de la nueva iluminación será de vida útil más larga y bajo consumo.

La Torre Eiffel utiliza 20.000 bombillas de luz para hacer que brille cada noche, durante 10 minutos sobre la hora. El monumento consume 7,8 millones de kwh de electricidad al año, el equivalente de un pequeño pueblo, incluidos los 580.000 kwh para todas sus luces, 60.000 metros cúbicos de agua potable, 705.000 kwh de calefacción y aire acondicionado también se requieren cada año.

Alexander Von Humboldt: Un enamorado de América

Wilfredo Pérez Ruiz (*)

El historiador, filósofo y catedrático mexicano Carlos Pereyra, describió al barón Alexander Von Humboldt con éstas palabras: “…Un enamorado caballerezco de América, el admirador romántico de sus paisajes, el curioso escudriñador de sus movimientos, el huésped simpático de su sociedad. Fue algo más; mucho más…el genial fundador de la filosofía social en los países americanos”. Este es el multifacético personaje al que evocamos al cumplirse 210 años de su presencia en el Perú.



Alexander nació en Berlín el 14 de setiembre de 1769, durante el reinado de Federico “El Grande”, el tercer rey de Prusia y uno de los máximos representantes del ''Despotismo Ilustrado'' del siglo XVIII. En su vida se produjeron episodios históricos como la Revolución Francesa –que fortaleció sus nociones liberales- el imperio de Napoleón Bonaparte y la independencia de los pueblos de América Latina.
Pertenecer a una familia noble facilitó su privilegiada educación en las universidades de Frankfurt y Gottinga con maestros ilustres -como el antropólogo, psicólogo y médico Johann Friedrich Blumenbach, célebre por ser el creador de la “antropología física”- que lo orientaron en sus estudios de anatomía y antropología. Cursó en la Escuela de Comercio de Hamburgo y en la de Minas de Freiburg. Tiempo después es designado funcionario del Tribunal de Minas (Berlín).

Realizó su primer periplo formativo en 1790. Recorrió el río Rin hasta Holanda y, de allí, a Inglaterra, con lo que empezó a soñar con navegar a otros continentes. Notable autodidacta, aventurero, explorador, zoólogo, astrólogo y botánico que merece ser considerado uno de los precursores de la Geofísica y la Meteorología. El libertador Simón Bolívar lo llamó “el descubridor científico del Nuevo Mundo”.

En su afamada obra “Cosmos” –la última que escribió y en la que condensó una suma del saber humano- intentó abarcar el conocimiento científico. Su valía no radica sólo en su versada dimensión, sino en su ideario filosófico. Rescata algunos de sus valores, como la universalidad de la sapiencia, el respeto entre las diferentes culturas, la libertad, los derechos humanos y la democracia.

Combatió la esclavitud, la discriminación, el colonialismo, la crueldad animal y abrazó intensos ideales libertarios. Su propósito máximo era alcanzar un amplio discernimiento del universo. Fue un lector voraz en el campo de la cultura humanista, cuyas curiosidades intelectuales no tuvieron límite. Para él la expresión escrita o hablada del prójimo poseía una inmensa connotación que despertó su vivo interés. No prevaleció en Alexander las absurdas creencias, ya superadas, sobre la existencia de hombres superiores o inferiores.

¿Cómo empezó su propósito de venir a América?  Llegó a París (1799) y se propuso hacer una travesía alrededor del mundo. De esta manera, comenzó una hazaña llena de aventuras, descubrimientos e indagaciones acompañado de su amigo, el botánico francés Aimé Bonpland. Georg Peterson y Estuardo Núñez en su fascinante libro “Alexander Von Humboldt en el Perú”, precisan: “…El ilustre científico Alexander Von Humboldt dedicó cinco años a su memorable viaje de exploración de las Américas, desde el 5 de junio de 1799, día de su partida de La Coruña, España, hasta el 3 de agosto de 1804, fecha de su retorno a Burdeos. Esta empresa de exploración la cubrió íntegramente con su propio peculio; no contó con las facilidades que por entonces se brindaba a los miembros de otras expediciones famosas, financiadas por varios estados europeos, ni dispuso, por tanto, de movilidad marítima propia, de forma que siempre dependía de la navegación comercial, de itinerario irregular, o de enlaces eventuales con otras expediciones”.

Llegaron a Cumaná (Venezuela) y permanecieron tres meses. Luego marcharon por Caracas, San Fernando, San Carlos y Cartagena. Remontó el río Orinoco –uno de los más largos de América- tratando de encontrar su origen en el río Amazonas. Tuvieron un breve pasó por Bogotá, Quito y, finalmente, arribaron a Lima. Recorrió lo que ahora es Venezuela, Cuba, Colombia, Ecuador, Perú y México, logrando cultivar amistad con Thomas Jefferson y Andrés Bello, entre otros personajes de la época.

El investigador berlinés ingresó al territorio peruano el 1 de agosto de 1802, residiendo hasta el 24 de diciembre de ese año. Anduvo por Ayabaca, Chuculucanas, Huancabamba, Jaén, Cajamarca, Trujillo y el valle de Chicama. Se quedó admirado con los acueductos construidos por los chimús al observar los restos arqueológicos de Chan Chan. Visitó Mansiche y Huanchaco en donde divisó los “caballitos de totora”.

En los pueblitos de Huanchaco y Huamán (La Libertad) averiguó la temperatura marina. Halló que era cinco grados menor que la correspondiente a esa latitud y lo relacionó con la presencia de un cauce costero proveniente de Sur a Norte. Este fenómeno denominado “Corriente de Humboldt”, contiene una rica de plancton y phytoplankton.

Según los autores de “Alexander Von Humboldt en el Perú”: “…En la página 149 del Diario, consigna con fecha 12 de octubre la palabra ‘guano’, inspirado bien por la vista de los mantos blancos que cubren la superficie de la península y de las islas Ferrol e isla Blanca que separan la había del mar abierto, o bien por el uso que se da a este producto en el fértil valle de Santa. Este dato es significativo pues existen opiniones diversas sobre el lugar en el que conoció por primera vez el guano, aplicado en el Perú como fertilizante ya en tiempos prehispánicos y desde los primeros años de la conquista”.

Entró a Lima el 23 de octubre y pasó 61 días. En la capital lo acoge el virrey Gabriel de Avilés –quien dispuso hospedarlo en la residencia ocupada por el barón de Nordenflycht, en el Paseo de Aguas (Rímac)- y el protomédico y cosmógrafo Hipólito Unanue. En su ensayo “Alexander Von Humboldt y su repercusión en la independencia del Perú”, Teodoro Hampe Martínez comenta: “…Unanue fue el más importante de todos los personajes que Humboldt conoció en Lima. A través de él, conoció las ediciones del ‘Mercurio Peruano’ y quedó tan entusiasmado que se llevó toda una colección del periódico a Europa, de la cual hizo traducir algunos artículos”.

En nuestra capital recogió informaciones que, tiempo más tarde, volcaría en “Cosmos”. También, hizo críticas revelaciones en su carta, del 18 de enero de 1803, al gobernador de Jaén, José Ignacio Checa: “…En Europa nos habían pintado a Lima como la ciudad de lujo, de la elegancia y de la hermosura del bello sexo. No vi nada de todo aquello, aun cuando se sabe que esta capital ha decaído mucho con el desarrollo de Buenos Aires, Santiago de Chile y Arequipa…En Lima no he aprendido nada del Perú. Allí nunca se trata de ningún objeto relativo a la felicidad pública del reino. Más separada del Perú está Lima que Londres, y, aunque en ninguna parte de América española se peca de un patriotismo excesivo, no conozco otra ciudad en la cual ese sentimiento sea más apagado”.

Sobre la carente integración de la “Ciudad de los Reyes”, con el resto de la colonia, Estuardo Núñez dice: “…La crítica un tanto desfavorable de Humboldt sobre Lima, no hace sino acentuar su predilección por el Perú auténtico antes que por su capital, como si quisiera demostrar que el Perú no era Lima y que ésta no era representativa del país profundo”. No obstante, el joven explorador elogia la arquitectura limeña en sus apreciaciones acerca del Convento de San Francisco.

Plasmó su asombro por el quechua en su Diario al anotar: “La lengua general o quichua es rica en expresiones para esta lluvia fina que cae en todo el Contisuyo”. Es fundamental su interés por integrar todas las disciplinas dentro de sus ilustraciones para comprender el todo. Mediante sus averiguaciones tuvo mirada holística del mundo, comprendiendo como cada parte posee una relación con los demás, incluyendo el ser humano.

Buscó los escritos de los cronistas Garcilaso de la Vega y José Acosta. Por esa razón, en su Diario hace esta irónica afirmación: “…Se podría decir que el dios Rímac, que según Garcilaso era llamado ‘el dios hablador’, preside también a todas las clases sociales de Lima, pues hay pocos lugares en el mundo donde se hable más y se obre menos”.

Su vocación por la soberanía y el abolicionismo le valió proscripciones. Los principios que lo caracterizaron se inspiraron en la “libertad, la igualdad y la fraternidad” y en las luchas de esta parte del continente. “Su saber ha hecho más bien a América que todas sus conquistas”.


(*) Docente, conservacionista, consultor en temas ambientales, miembro del Instituto Vida y ex presidente del Patronato del Parque de Las Leyendas – Felipe Benavides Barreda. http://wperezruiz.blogspot.com/

Concejo de Lima da luz verde a implementación de cinco corredores viales


El Concejo Metropolitano de Lima aprobó, recientemente, el diseño de los cinco corredores viales complementarios de la capital -que se integrarán a los sistemas masivos de transporte público y por donde circularán buses modernos, ecológicos- y en los que el pasaje se pagará con tarjeta electrónica.

Como parte de la reforma integral del transporte, planteada por la actual administración edilicia, estos corredores serán licitados en setiembre y se integran a un sistema intermodal que apunta a cubrir el 40 por ciento de la demanda del servicio de transporte público en Lima.

Según el diseño, se trata de los corredores “Panamericana”, que abarca las vías Panamericana Norte, Vía de Evitamiento y Panamericana Sur; “Javier Prado-La Marina”, conformado por las avenidas Javier Prado Este y Oeste, Faustino Sánchez Carrión, La Marina y Faucett.

El tercer corredor es el de “Tacna-Garcilaso-Arequipa”, comprende las vías Alcázar, Tacna, Garcilaso de la Vega, Arequipa, Diagonal, Benavides y Larco.

Asimismo, el cuarto corredor “San Juan de Lurigancho-Abancay” permitirá la circulación por las vías Wiesse, Canto Grande, Flores de Primavera, Lima, Próceres de la Independencia, 9 de Octubre, Marañón, Abancay, Grau, Plaza Grau, 9 de Diciembre, plaza Bolognesi y Brasil.

Finalmente, el quinto corredor es el de la carretera Central, que comprende la vía de mismo nombre, así como las avenidas Nicolás Ayllón, Grau, Plaza Grau, 9 de Diciembre, Arica y Venezuela.

La alcaldesa de Lima, Susana Villarán de la Puente, detalló que estos cinco corredores segregados de buses, que operarán en dos años, complementan al Tren Eléctrico y El Metropolitano, así como a las futuras líneas del metro subterráneo que se construirá en la ciudad. “Estos corredores para uso exclusivo de buses son del estilo de El Metropolitano, pero con menos instalaciones en las estaciones, tendrán estaciones fijas con paraderos y horarios. Habrá menos congestión y alta transitabilidad”, mencionó.

Villarán de la Puente dijo que, actualmente, estas rutas se encuentran saturadas y así han sido declaradas por el concejo edilicio. Las bases para la licitación estarán listas el próximo mes y será abierta a postores nacionales y extranjeros. “Estamos cumpliendo los plazos de la reforma del transporte más audaz, inclusiva, participativa y transparente que se ha hecho en América Latina hasta hoy, y estamos muy contentos por el aporte de los mejores técnicos, de los actores del transporte y de los usuarios”, anotó.
La implementación de estos corredores será gradual y en su primer año reducirá en un 30 por ciento las rutas que en completo desorden circulan hoy en el lugar. Además, al ser similar al Metropolitano, este sistema de corredores complementarios no requerirá el uso de dinero en efectivo para pagar el pasaje, sino que empleará una tarjeta electrónica.

Los corredores complementarios tendrán vías segregadas (exclusivas para trasporte público), siempre que físicamente la infraestructura vial lo permita. De lo contrario, si la vía es estrecha, se implementarán vías mixtas o compartidas.

Incluso, en este último caso, se implementará la segregación virtual, que será señalizada y controlada con sistemas de videocámaras que permitan detectar a los vehículos que invadan los corredores segregados y así aplicar las multas por esa infracción, indicó, por su parte, el presidente de Protransporte, Juan Tapia.

Se estima que dentro de cinco años Lima contará con un servicio de transporte distinto y ordenado, con buses modernos, amplios y a gas natural, remarcó la alcaldesa. “Esto quiere decir que los 30 años de caos e informalidad que caracterizaron al sector transporte en Lima serán resueltos en solo cinco años”, recalcó Villarán, quien saludó que incluso regidores de la oposición hayan apoyado el diseño de estos cinco corredores.