29 mar 2013

Nicanor Mujica, el “civilista”


Francisco Mujica Serelle (*)


Con ocasión de haberse celebrado el 27 de marzo el centenario del natalicio del ilustre y querido líder histórico del Partido Aprista Peruano, Nicanor Mujica Álvarez Calderón nos complace compartir un resumen de la publicación titulada “Nicanor Mujica ‘El civilista’ – Auto/ Biografía en su homenaje”, elaborada por su hijo. Esta síntesis permite conocer la vida, entrega y sacrificio de tan destacado político del siglo XX, cuyo ejemplo debe inspirar a las nuevas generaciones de militantes de los nobles ideales de “pan con libertad”. (El editor)



Nicanor, fue un aprista íntegro que desde 1932 fecha en que se adhirió al aprismo asumió con lealtad y probidad ejemplar las más variadas y distintas responsabilidades que le fueron asignadas; y con valentía y dignidad las persecuciones, destierros y penurias que sufrió.  Debido a ello es que siempre fue considerado por propios y extraños como un paradigma del político ejemplar. Honor a él.
Fue una persona afable y simpática, con gran sentido del humor, y una cultura humanística remarcable sustentada en las lecturas de su niñez, juventud y adultez, su numerosa biblioteca, y las acotaciones  en los libros que la conforman dan prueba de ello.  Siempre estuvo en disposición de escuchar respetuosamente las más variadas opiniones, así fueran contrarias a las suyas; ameno y entretenido conversador, amante de la vida al aire libre y las actividades deportivas, contaba con amistades entrañables en los más variados sectores.
Es mi propósito, también, a través de esta  biografía reivindicar la gesta de los hombres y mujeres que con total desprendimiento se iniciaron políticamente en la Federación Aprista Juvenil (FAJ), en la lejana década de los años 30 del siglo pasado y luego en la actividad política partidaria, en el APRA; así como la de todos los militantes de esa etapa sacrificada que sin otro propósito y ambición que la de luchar por la justicia social dejaron de lado familia y expectativas profesionales y laborales.  Hombres y mujeres que se mantuvieron leales al aprismo y honestos a través de las décadas.
Nicanor Mujica Álvarez Calderón nació el 27 de marzo del 1913, cerca de la medianoche, en una casona de la calle de Belén, en el Centro de Lima. Durante la década del 20 el Perú ve aparecer a una nueva generación de jóvenes que cuestionan la injusta situación económica y social de la mayoría de los peruanos. Son portavoces de ella Víctor Raúl Haya de la Torre, José Carlos Mariátegui, Manuel Seoane, Luis Alberto Sánchez, entre otros. 
Víctor Raúl reivindica la necesidad de interpretar la realidad latinoamericana en función del estudio de la misma  y no copiando esquemas europeos; la necesidad imprescindible de la unión de las veinte repúblicas latinoamericanas con el objeto de enfrentar unidas al imperialismo del norte y la unión de trabajadores manuales e intelectuales como frente político de lucha.
El 26 de mayo de 1931 se convocaron a elecciones generales para la presidencia y la Asamblea Constituyente y Víctor Raúl Haya de la Torre postula como candidato del Partido Aprista Peruano enfrentándose al candidato del civilismo Luis M. Sánchez Cerro. El proceso electoral culmina luego de una serie de irregularidades declarando ganador a Sánchez Cerro.  El 8 de diciembre éste asume el poder y la Asamblea Constituyente inicia sus actividades el 11 del mismo mes con una importante y competente presencia de legisladores apristas, que llevan la voz cantante y las propuestas novedosas.
No bien instalado en el poder Sánchez Cerro, que representaba los intereses del civilismo y el militarismo inicia una política de hostigamiento y ataque sin cuartel contra el APRA motivando la reacción de los apristas que defienden a sangre y fuego su derecho a vivir en democracia y promover la transformación social anunciada por Víctor Raúl. A partir de enero de 1932 los constituyentes apristas son perseguidos y desterrados. 
Cualquiera hubiera imaginado, en los lejanos años de 1930, que Nicanor hubiera ingresado a la actividad política del brazo del “civilismo”. Sin embargo, muy temprano sufrió una primera y definitoria desilusión política respecto de la derecha lo que sumado a su inquietud intelectual, su rechazo a la injusticia, su amistad con Juan Seoane y la proximidad de su domicilio al local principal del Partido Aprista Peruano, lo condujo rápidamente a abrazar la causa revolucionaria del aprismo. 
En mayo de 1932, luego del motín de los marineros, Sánchez Cerro clausuró San Marcos. Nicanor se vio impedido de continuar sus estudios. Razón por la cual su familia, me imagino que con el objeto de alejarlo del APRA, decidió enviarlo a Santiago de Chile a fines de este año para continuar sus estudios de Derecho en la Universidad de Chile.
Nicanor permaneció en Santiago desde noviembre de 1932 hasta febrero de 1934 cursando, durante 1933 su primer año de Derecho. No bien Nicanor llegó a Chile se inscribió en la Célula Aprista de Santiago y fue “Manuel Seoane quien firmó mi carné de compañero y, comencé a trabajar de acuerdo a las circunstancias”, recordaba años mas tarde.
El 24 de diciembre de 1932, Víctor Raúl Haya de la Torre desde su celda de la Penitenciaría de Lima hizo llegar a Juan Seoane, también encarcelado en la misma prisión, una célebre comunicación en la historia del APRA, conocida como “Mensaje de Navidad”.
Este mensaje fue escrito a lápiz, en el papel de un paquete de cigarros y según Carlos Manuel Cox algunas palabras estaban casi ininteligibles y sólo el cuidado vigilante Nicanor Mujica Álvarez Calderón que la guardó celosamente permitió su reproducción.

Víctor Raúl no se equivocó en efecto “N” era Nicanor Mujica que había escrito una carta a Juan Seoane narrándole la polémica del teatro Setiembre entre apristas y comunistas y en la que expone a Juan las razones por las cuales el aprismo no es una etapa hacia el comunismo sino un movimiento con fuerza histórica que tiene su propia evolución  que avanzará y se desarrollará de acuerdo con la realidad de los pueblos para los cuales ha sido concebido. 

Entonces Nicanor tenía 19 años y que estudiaba Derecho en la Universidad de Chile, habiendo sido testigo y recopilador de la célebre polémica entre Manuel Seoane y los comunistas chilenos la que después fuera materia de la publicación titulada “Comunistas Criollos”. Nicanor retornó a su patria en febrero de 1934 ante el llamado de Víctor Raúl. 
Para aquilatar en su verdadera magnitud la decisión de Nicanor de optar, en los albores de su vida ciudadana, por el APRA cuando ésta se encontraba en su etapa germinal estimo oportuno reiterar la profunda y trascendental transformación que significó la aparición del APRA en la política nacional, en la que hasta entonces solo participaban partidos y personas que representaban los intereses de la derecha y el inmovilismo.
De regreso en Lima, Nicanor se incorporó a la Federación Aprista Juvenil que había sido fundada en enero de 1934 y que traducía según Luis Alberto “el propósito de perduración que animaba el Apra. La juventud organizada, con líderes propios y un ideario código moral concreto y exigente, era de hecho un anuncio del siguiente relevo”.  

Poco después se integró al Buró Nacional de Conjunciones creado por Víctor Raúl Haya de la Torre con la finalidad de que los jóvenes más aptos al criterio de éste trabajaran como sus enlaces con los secretarios nacionales. El 25 de noviembre de 1934 se produjo la insurrección del Agustino, que no prosperó. Como consecuencia de ello el APRA es puesto fuera de la ley y sus dirigentes perseguidos, encarcelados y desterrados, situación que duró hasta 1945.Nico en la etapa de la gran clandestinidad del aprismo fue bautizado como “civilista”.
Entre 1935 y 1937 asumió la Secretaría General de la FAJ en reemplazo de Armando Villanueva del Campo y Humberto Silva Solís ambos detenidos. En 1936 tuvo activa participación en la fallida Insurrección de la Escuela Militar de Chorrillos que tenía por objeto tomar Palacio de Gobierno habiendo sido designado por Víctor Raúl como jefe político de Chorrillos.
En 1938 Nicanor conjuntamente con otros apristas detenidos participó en una sonada huelga de hambre llevada a cabo en protesta por el arresto sin juicio. En esta ocasión fue maltratado brutalmente. En 1939 el gobierno de Benavides lo destierra a Nicanor a Europa. 
Estimo importante recordar la participación de Nicanor y su madre en la publicación del libro, que para muchos es la más importante obra escrita de Víctor Raúl. La segunda edición de “El Antiimperialismo y el APRA” publicada en Santiago de Chile en 1936 tiene la siguiente misteriosa dedicatoria “a quienes, desde el incognito, burlaron la vigilancia de la tiranía y enviaron a Chile con toda seguridad las copias de este libro”.
El 2 de marzo de 1939 en el vapor “Patria”  Nicanor partió al exilio. Cabe precisar que el dictador Benavides exigió que éste se concretara lejos del suelo americano, toda vez que según tenían información, Nicanor tenía la misión de ultimarlo, suposición que Nicanor negó enfáticamente años después.
Nuestro personaje llegó luego de 20 días de viaje a Southampton.  Empero su ignorancia del inglés y el alto costo de vida en la isla lo motivaron a trasladarse a París donde se sentiría más a gusto dada su educación francesa y la presencia de numerosos amigos.
En sus primeros días en París Nicanor colaboró con Raúl Porras y Georgete Vallejo, la viuda del poeta, en la organización de la celebración del primer aniversario de la muerte de Vallejo. También participó de la publicación de la recopilación de las últimas poesías de César Vallejo bajo el título de “Poemas Humanos”. 
En agosto viajó a Alemania invitado por el Instituto Iberoamericano de ese país para conocer la experiencia nacional socialista en movimientos juveniles. Su permanencia no fue muy prolongada ya que retornó a Francia tan pronto ésta e Inglaterra declararon la guerra a Alemania como consecuencia de la invasión a Polonia.
En setiembre de 1939 Nicanor se casó con Berengere Serelle con quien se trasladó a Burdeos, a mediados de octubre de 1939 para posteriormente, a fines de mayo del 41, trasladarse al pueblo de Anglét, ubicado en el límite de Bayona y Biarritz en los Bajos Pirineos. Nicanor subsistía gracias la ayuda que le enviaban sus familiares del Perú y se dedicaba a la lectura, a mantener una nutrida correspondencia, sembraba el jardín, criaba animales de corral y buscaba víveres en el campo.
Luego de tres años de ausencia Nicanor está de nuevo en su terruño. Han pasado 36 meses desde que fuera expatriado, durante los cuales acrecentó enormemente su cultura humanística, sufrió por la lejanía de su entorno y de su insipiente actividad política, parte de lo cual fue compensado con un amor que prometía ser eterno y el hecho de ser padre, pero las estrecheces económicas, la dificultad de comunicarse con sus amigos, sus compañeros, sus padres y hermanos.
En 1943 también reinició sus estudios universitarios matriculándose en quinto de Derecho nuevamente en la Pontificia Universidad Católica ya que San Marcos le negó la matrícula. Si bien ese año terminó sus estudios empero nunca llegó a graduarse de abogado debido a la intensa actividad política desarrollada en estos años y a su nueva prisión y destierro en 1949.
El APRA proyectándose a las elecciones en 1945 busca y logra la formación del Frente Democrático Nacional integrado por las fuerzas democráticas con el objeto de lanzar un candidato a la presidencia de la república así como a las cámaras, que hagan frente a los candidatos del  gobierno. Víctor Raúl designó como delegados del APRA ante tal Frente, una vez que este se hubo formado, a Alcides Spelucín, Agustín Haya de la Torre y Nicanor Mujica.
El 15 de mayo de 1945 el Jurado Nacional de Elecciones reconoció al Partido Aprista Peruano, como sujeto de derechos políticos, lo que le permitió inscribir candidatos a senadores y diputados más no a presidente ya que el compromiso de apoyar a José Luis Bustamante y Rivero había sido adquirido y Víctor Raúl no lo quiso desconocer.
Víctor Raúl obligó a Nicanor a participar como candidato a diputado por la provincia de Huarochirí que tenía 8,724 electores, asumo que en ello influyó el hecho que su padre, don Elías había sido representante en los años 1907 a 1912 y 1915 a 1918. Finalmente, Nicanor ganó las elecciones con el 41 por ciento de los votos.
Con ocasión de asumir el cargo de diputado Nicanor formuló una declaración jurada de bienes en la que consta que sólo tenía una deposito de ahorro de 5,000 soles y una biblioteca particular de aproximadamente 1,500 volúmenes precisando que su esposa tampoco contaba con bienes de fortuna.
Como consecuencia del 3 de octubre el gobierno de José Luis Bustamente y Rivero puso, nuevamente, al APRA fuera de la ley. No había vencido el mes y ya Bustamante estaba fuera del gobierno debido al golpe de estado del General Manuel A. Odría. Este gobernó el país como un dictador desde el 27 de octubre de 1948 hasta el 28 de julio de 1956. Durante este periodo se persiguió, encarceló y asesinó a muchos apristas.
En marzo de 1949 Nicanor es detenido y enviado al Frontón y, posteriormente, a la penitenciaría donde permanece hasta mediados de 1950 en que es liberado reincorporándose a la lucha clandestina hasta octubre en que es detenido y deportado.  
En 1954 viajó a México para estar por 20 días con Víctor Raúl Haya de la Torre quien acababa de obtener la victoria del asilo. En esa oportunidad su intervención fue decisiva para recomponer la unidad del partido amenazada por malentendidos entre los distintos comités de desterrados apristas y Víctor Raúl.
Entre 1956 y 1962 es elegido miembro del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Aprista Peruano como secretario del Interior y, posteriormente, de Prensa y jefatura la página editorial de “La Tribuna”.
Es electo diputado, esta vez por Lima en las arbitrariamente anuladas elecciones de 1962 ganando nuevamente una curul en las de 1963. Durante el periodo del gobierno de Fernando Belaúnde Terry (1963 - 1968) es coordinador de la Célula Parlamentara Aprista, llegando a ser primer vicepresidente de la Cámara de Diputados (1964 – 1965).
En 1977 se casó en segunda nupcias con Gloria Astete Capparó quien lo acompañó hasta el final de sus días. Pese a la solicitud de Víctor Raúl, Nicanor no participó como candidato en las elecciones para la Constituyente en 1978 a consecuencia de un grave problema en su sistema auditivo que lo obligó a operarse y a alejarse por más un año de toda actividad.
Instalado el primer gobierno aprista (1985) se crea el Ministerio de la Presidencia y Nicanor es nombrado el primer ministro de ese portafolio. Luego, Nicanor pasa a ser asesor del presidente con oficina en Palacio de Gobierno y recibe el honroso encargo de ser designado coordinador de la segunda visita al Perú del Papa Juan Pablo II.
Finalmente, en 1988 es designado embajador del Perú ante el gobierno de la república francesa. Dicho cargo que desempeña hasta junio de 1990 destaca, entre otras consideraciones, por las gestiones realizadas ante los organismos internacionales para reconocer los derechos intelectuales del pisco peruano.
Nicanor murió el 27 de julio del 2003, luego de permanecer en estado vegetativo a consecuencia de un derrame cerebral sufrido en febrero del 2001, al día siguiente de someterse a una operación, quizás innecesaria. En su sepelio recibió el reconocimiento de todos los sectores políticos, quienes siempre lo distinguieron como un aprista intachable; y de los líderes de las comunidades campesinas de Huarochirí que, pese a los años transcurridos desde que dejó de ser su parlamentario, no lo olvidaban.
Soy testigo que mi padre jamás actuó movido por la búsqueda del beneficio personal,  ni se preocupó por los bienes materiales, no propicio facciones dentro del partido ni formó parte cenáculos excluyentes, cumpliendo así con su juramento fajista, por el contrario siempre fue un abanderado de la unidad y la fraternidad. Con lo que no transigió fue con los traidores, al APRA y a Víctor Raúl.

(*) Abogado, empresario, dirigente deportivo, coautor del libro “Elías Mujica y Trasmonte – Un peruano singular” y director de la Unión de Cervecerías Backus y Johnston.

El mayor rechazo fue para Castañeda


Henry Campos 


El dirigente aprista Carlos Roca Cáceres expresa su satisfacción porque la alcaldesa de Lima, Susana Villarán continúa en su cargo a pesar que su partido promovió su revocación. Refiere, asimismo, que los compañeros apristas aceptaron por disciplina las disposiciones ejecutivas del Partido Aprista Peruano, pero sin entusiasmo.



¿Cuál es su evaluación de los resultados de la consulta popular del domingo?
Yo estoy satisfecho porque la alcaldesa Susana Villarán ha superado la dura prueba a la que fue sometida con el proceso de revocación. Susana obtuvo la victoria porque hizo un esfuerzo para convencer a la ciudadanía de la necesidad de no interrumpir su labor, propuso un gobierno de ancha base y reconoció errores, pero los resultados le fueron adversos en lo que respecta a sus regidores, y ahora va a quedar limitada en sus funciones, aunque reciba el apoyo del PPC.

¿De qué manera ha afectado al APRA los resultados de la consulta?
Se está evaluando los resultados complejos para ver en qué medida han podido perjudicar o no al partido. No se logró el triunfo del Sí, pero hay dirigentes que piensan que los resultados no han sido tan negativos para el APRA porque se logró obtener un llamado de atención a la alcaldesa de Lima, al revocar a los regidores oficialistas. Se evalúa también cuánto de ese 48 por ciento a favor del Sí está con el APRA.

Pero no se logró el objetivo que era revocar a Villarán. ¿No cree que el APRA no debió arriesgarse a un fracaso en esta campaña?
Fue una decisión del partido y se acató disciplinadamente. Los resultados se han logrado a medias. El objetivo fue revocar a Susana y eso no se logró, pero los del Sí lograron revocar a los regidores del No.

Una lectura del domingo es que la gente le dijo no también a los intereses de la dirigencia del APRA y de Solidaridad Nacional.
La diferencia no fue grande y Lima se ha dividido. Creo que ha habido más rechazo a los intereses de Castañeda de sacar provecho de la revocatoria. El hijo ha sido revocado, es el que más rechazo ha tenido, y eso debe ser una dura lección para Castañeda. En el caso del APRA, hubo participación por el Sí, pero no hubo una gran movilización, de recursos, los compañeros trabajaron a medio corazón, cumplieron disciplinadamente.

¿Por qué?
Los compañeros no se sentían cómodos con la compañía de Castañeda y Marco Tulio Gutiérrez. No hubo gran entusiasmo, porque se luchaba por otras banderas.

¿Es verdad que hubo apristas que hicieron campaña por el Sí, pese a no estar de acuerdo con esa opción?
Los compañeros somos muy disciplinados. Yo admiro la lealtad de varios de los compañeros que a pesar que estaban en desacuerdo con las directivas, trabajaron por el Sí. La campaña se hizo para rechazar a Susana, y no había una actitud propositiva, y eso melló el entusiasmo.

¿El expresidente Alan García llevó al APRA a una nueva derrota?
El apoyo al Sí fue una decisión colectiva expresada en la Comisión Política, después de escuchar a los dirigentes de las bases de Lima, y que fue ratificado por el Comité Ejecutivo Nacional. Desde un primer momento García dijo que aceptaba lo que el partido decidiera. Al final, García tomó una actitud de distancia, declaró que no era su pelea, tomó distancia al final quizá porque conocía el resultado de las encuestas.

Los revocadores han dicho que el dinero de la campaña revocatoria fue manejado por el APRA y Solidaridad Nacional. ¿Cuánto aportó el APRA?
No tengo la menor idea, habría que preguntarle a Jorge del Castillo y Omar Quezada, no tengo nada que ver con las finanzas del partido. Yo pedí que el dinero que iba para la campaña del Sí se destinara para la celebración del Día de la Fraternidad Aprista, como homenaje a Haya de la Torre, me dijeron que no se iba a gastar dinero en la revocatoria, y si lo han hecho, ellos deben responder.

¿Qué le parece la propuesta de que Nadine Heredia postule a la alcaldía de Lima?
No le convendría al gobierno y menos a Nadine postular a la alcaldía. Está haciendo un gran trabajo y no sería conveniente reducirla a Lima. Ella es la primera dama de la nación, no de Lima. Sería absurdo utilizar su prestigio para la consecución de la alcaldía de Lima.

¿Usted postulará a la alcaldía de Lima?
Yo me animo cuando el partido lo proponga. Yo soy un soldado del partido.

¿El APRA apoyaría una eventual candidatura de Castañeda a las municipales del 2014?
No estoy de acuerdo con que el APRA apoye una candidatura de Castañeda, porque el APRA debe tener un candidato propio, no apoyar a un candidato vinculado a ciertos sectores que no encarna los ideales de la izquierda democrática.


Su Santidad Francisco, un ejemplo de humildad


Prefiere identificarse como "Bergoglio" -cuando habla con los amigos- y parece reticente a llamarse a sí mismo Papa. Ha decidido vivir en el hotel del Vaticano en lugar del suntuoso apartamento papal en el Palacio Apostólico.

Parece como si el Papa Francisco negara un poco su nueva condición de líder de 1.200 millones de católicos del mundo. O tal vez está cambiando la idea popular de lo que significa ser pontífice, manteniendo el estilo sencillo que tuvo cuando era arzobispo de Buenos Aires, de una forma tal que podría tener amplias repercusiones para la iglesia.

El mundo ya ha visto cómo Francisco ha hecho a un lado muchas de las trampas del papado, negándose a vestir la capa roja que Benedicto XVI utilizaba para las ocasiones oficiales y portando al cuello el sencillo crucifico de metal plateado que utilizaba como obispo.

Su creencia de que el trabajo del Papa es servir a los más humildes se manifestó cuando decidió lavar los pies de una decena de reos del centro de detención juvenil en Roma.

La tradición indica que en esta jornada, Cristo lavó los pies de sus discípulos antes de su crucifixión. Acciones como estas, a pesar de que sólo lleva dos semanas de papado, son un aparente esfuerzo de Francisco por desmitificar el cargo de Sumo Pontífice. A diferencia de sus antecesores, no firma como "Papa Francisco" y sólo escribe "Francisco".

Para los más cercanos sigue siendo Jorge Mario Bergoglio y esta semana la radio estatal de Italia trasmitió un mensaje de voz que dejó a un amigo para desearle feliz cumpleaños. "Es Bergoglio", dice el papa en el mensaje. Incluso en su primer día, Francisco no se reconoció como Papa.

Al hablar ante la logia de la Basílica de San Pedro -después de ser elegido el 13 de marzo- Francisco dijo a las miles de personas reunidas ahí que la tarea de los cardenales en el cónclave fue "dar un obispo a Roma".

Un obispo de Roma es el título que más ha dicho desde entonces, no vicario de Cristo o alguno de los otros títulos oficiales. "Parte de esto es sólo su personalidad, a él nunca le ha gustado la pompa y circunstancia", dijo John Allen Jr., un columnista del National Catholic Reporter. De hecho, el ex cardenal Jorge Mario Bergoglio nunca vivió en la mansión eclesiástica donde se quedaba el Papa Juan Pablo II -cuando estaba de visita- prefiriendo siempre sencillas habitaciones en un edificio del centro.



Fuente: Associated Press

Nicanor Mujica: Una vida ejemplar


Wilfredo Pérez Ruiz (*)


El 27 de marzo se han cumplido 100 años del natalicio del querido e histórico líder del Partido Aprista Peruano, Nicanor Mujica Álvarez Calderón (conocido como “el civilista” en sus años de clandestinidad). De sólida formación cristiana y enaltecedora honorabilidad personal, recibió el respeto y la credibilidad de amplios sectores.



Nico provenía de una familia involucrada con la historia del Perú. Sus abuelos Nicanor Alvarez Calderón Roldán llegó a la presidencia de la Cámara de Diputados y Elías Mujica y Trasmonte fue un destacado empresario. Por tanto, según refiere su hijo Francisco Mujica Serelle “la niñez de Nicanor Mujica se desarrolló en un ambiente confortable y culto”.

Estudió en el colegio “Los Sagrados Corazones de la Recoleta” y en la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (ingresó con el primer puesto), donde empieza a identificarse con los problemas y manifestaciones sociales y culturales del país. Posteriormente, siguió estudios en la Pontificia Universidad Católica del Perú.

En 1931, se afilió en el Partido del Pueblo. Pronto vendrían tiempos difíciles para los jóvenes militantes apristas, integrantes de una generación intensamente sensibilizada con la causa del Perú. Desde 1934, se constituyó en uno de los contactos de Víctor Raúl Haya de la Torre (entonces en la clandestinidad), con su partido.

Merecedor de la confianza del fundador del Partido Aprista Peruano, tuvo a su cargo conservar y remitir en 1936 (con la colaboración de su madre), los originales de la segunda edición de “El antimperialismo y el APRA” a Chile. En 1938, es detenido y al año siguiente deportado a Europa. Se estableció en Francia hasta 1943.

En Europa (por intermedio de su padre, quien era amigo de Alfredo Benavides Diez Canseco), conoce y entabla comunicación con Felipe Benavides Barreda, un joven funcionario diplomático de la embajada peruana en Londres, a quien lo uniría la amistad y una comunión de ideales ambientalistas poco conocidos en este dirigente político.

Llegada la primavera democrática en 1945, Nico es elegido diputado por la provincia de Huarochirí, de donde su padre, Elías Mujica Carassa también había sido representante, así como su tío político Ricardo Bentín Sánchez.

Durante su mandato parlamentario le correspondió pronunciar un discurso en la inauguración del monumento a Miguel Grau Seminario, en la Plaza Grau. Nico me comentó que al empezar su disertación se dirigió únicamente al “Caballero de los mares”, diciendo:”Almirante nuestro que estás en la gloria”. Omitió cualquier otra mención a pesar de estar presidido ese acto por el presidente José Bustamante y Rivero. Durante la recepción en Palacio de Gobierno, el jefe de Estado le increpó a Haya de la Torre la actitud del legislador. El líder aprista respondió que cuando se inaugure un monumento en su recuerdo, se empezaría así: “Bustamante nuestro que estás en la gloria”.

Fueron muchas las expresiones de aprecio del jefe del Partido del Pueblo hacia Nico, además de un reconocimiento a sus cualidades intelectuales. Así se desprende de su carta a Luis Alberto Sánchez, el 23 de enero de 1976, solicitando que un grupo de compañeros tengan a su cargo la edición de sus obras completas. Allí precisa: “...me permito sugerirte que colaboren contigo los compañeros Carlos Manuel Cox, Andrés Townsend Escurra, Luis F. Rodríguez Vildósola, Nicanor Mujica, Carlos Roca Cáceres y Manuel Aquésolo.” Indudablemente, esa “prueba de confianza fue cumplida con la colaboración indicada”, escribió Sánchez. Asimismo, es conveniente recordar su participación en la edición de la segunda edición de “Treinta años de aprismo” (1971), que estuvo “al cuidado de mi leal compañero y amigo Nicanor Mujica A.C.”, precisó en la nota introductoria Haya de la Torre.

Evocar a Nico nos recuerda que el aprismo debe ser escuela de formación moral, semillero de civismo, institución al servicio de las demandas sociales de los pobres, reducto de luchadores y, fundamentalmente, espacio democrático para servir a la patria.

Sufrió exilio, cárcel, persecución e infamias, pero no amilanó su compromiso e identificación con el ideario aprista. Su diáfana actuación demuestra que la política es posible de conciliarse con la decencia. Su ejemplo y el de los viejos luchadores del Partido del Pueblo, debe motivar a las nuevas generaciones para convertir el quehacer político en una causa nacional.

Más allá de las numerosas responsabilidades partidarias, congresales y gubernamentales desempeñadas en algunos momentos de su fecunda labor política, lo sustantivo es destacar su firme y consecuente conducta cívica y ética. Dentro de este contexto, es oportuno resaltar su capacidad de renuncia tan pocas veces ejercida en la vida política. En 1978, declinó postular a la Asamblea Constituyente. Años más tarde, en 1985, nuevamente dio muestra de desapego cuando otros disputaban una curul parlamentaria.

De otra parte, Nico mantuvo una viva inquietud por los asuntos “verdes”. Ello permitió nuestro acercamiento y posterior amistad. Recuerdo sus múltiples cartas y gestiones desde el ministerio de la Presidencia, buscando como ayudar a Felipe Benavides en sus “quijotescas” batallas en defensa del patrimonio natural del país. En una nota enviada a tan afamado conservacionista, le decía: “...tengo disposición de ayudarte en todo lo que sea útil, en el sentido que tu actúes”.

Nuestra ofrenda al ciudadano, al aprista, al preocupado por las comunidades campesinas de Pampa Galeras, a quienes escuchaba y cuyas reivindicaciones canalizaba con celeridad en su afán de apoyar a las desvalidas agrupaciones rurales dedicadas a la conservación de la vicuña. Su participación fue determinante para lograr que el gobierno peruano promueva en la comunidad internacional el aprovechamiento de la fibra de este recurso, a través de la confección de telas provenientes de la esquila de animal vivo (1987).

El 3 de noviembre del 2000, llegamos juntos a la Casa del Pueblo para participar en la conmemoración por los 100 años del nacimiento de Manuel Seoane Corrales. Fue la última vez que acudió a la sede central del partido al que no dejará de estar vinculado con su pensamiento y espíritu. Allí leyó su discurso intitulado “El príncipe de la palabra”. En aquella ocasión me correspondió fingir de secretario suyo y escribir su mensaje. Coincidimos en colocar esa alusión que le gustaba tanto: La presencia de José Carlos Mariátegui en una de las celebraciones por el “Día de la Planta”, donde estuvo Seoane.

Discreto, coherente y honorable, así era Nico Mujica. Con él siempre tendremos –quienes hemos sido privilegiados con su cariño- una relación espiritual inmortal, llena de afecto, lealtad y gratitud. Estas líneas en su homenaje, escritas al vaivén emocionado de recuerdos y reflexiones, son una promesa para seguir su huella y su ejemplo imborrable.


(*) Docente, conservacionista, militante del Comité Distrital de San Borja e integrante del Buró de la Secretaría Nacional de Relaciones Internacionales del Partido Aprista Peruano. 




c Nicanor Mujica Alvarez Calderón con nuestro director 
c Wilfredo Perez Ruiz.

En honor a San Francisco de Asís


Carlos Penalillo Pimentel (*)


La reciente elección de Su Santidad Francisco el 13 de marzo último, a partir de la renuncia de Benedicto XVI, trae consigo múltiples motivos de admiración y regocijo para el pueblo católico del mundo.


El espacio y tiempo histórico, recordando a Víctor Raúl Haya de la Torre, que vivimos en la actualidad hacen propicios los acontecimientos coyunturales para tener nuestro primer Papa latinoamericano precisamente cuando el viejo mundo y la primera potencia mundial atraviesan crisis económicas y morales que con mucha dificultad podrán salir.
Resulta también motivo de reconocimiento a la trayectoria milenaria de La Compañía de Jesús que, por vez primera, se elija a uno de sus representantes como Vicario de Cristo y tener el gesto humilde -nunca antes visto- de pedir la bendición a los centenares de miles de personas que asistieron a la Plaza de San Pedro a esperar “el humo blanco” y el “Habemus Papam”.

México, Centro América y Sudamérica aportan al mundo el mayor número de católicos, por ende, merecíamos tener un Papa nacido en estas tierras con características e idiosincrasias comunes que pueden significar modelos de cambio en religiosidad para el mundo entero. La oración y la fe es lo característico en nosotros.

Pero lo más admirable es la decisión, al ser electo pontífice, del cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio de llamarse Francisco en honor al santo cuya vida fue un enaltecedor ejemplo de valores cristianos que merecen recordarse.

Siendo joven y de padres adinerados llevó una vida mundana, se hizo militar, fue preso y cayó enfermo de gravedad. Precisamente en esos momentos cambia su manera de pensar y empieza a realizar labores de caridad a enfermos. Tuvo una visión donde le solicitaban colabore en la reconstrucción de una iglesia, acto que llevó a cabo provocando la furia de su padre quien lo desheredó.

En pobreza y austeridad total escucha el llamado para hacer el bien en todas partes sin poseer nada (Mateo 10, 5 – 14). Así empieza a predicar las enseñanzas de Jesús y forma su “primera orden” con 12 discípulos. Luego de vencer dificultades logran viajar a España y Egipto y, posteriormente, a Tierra Santa donde permanece varios años.

Busca ser martirizado y sentir el sufrimiento de Jesús, que lo logra luego de cuarenta días de ayuno y oración donde le aparecen los estigmas de la crucifixión de Cristo. En sus últimos dos años de vida sufre de constantes dolores y muere casi en ceguera total.

Un año antes de morir siendo Navidad, Francisco reúne a los vecinos para celebrar la misa de medianoche con la figura de Jesús en su pesebre hecho por él, cantando alabanzas al Señor. Esta linda costumbre que la mantenemos, se inicia con ese primerísimo “Nacimiento”. Fallece el 3 de octubre de 1226 y fue canonizado el 16 de julio de 1228.

En 1980, Juan Pablo II lo proclama “Patrono de los Ecologistas”, por el amor demostrado hacia los animales y la naturaleza que lo plasmó en su “Cántico de las criaturas”, siendo sus emblemas el lobo, el cordero, los peces, los pájaros y los estigmas. Su festividad se celebra el 4 de octubre. Otro gran legado de San Francisco de Asís es esta hermosa oración por la paz:

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz:
donde haya odio, ponga yo amor,
donde haya ofensa, ponga yo perdón,
donde haya discordia, ponga yo unión,
donde haya error, ponga yo verdad,
donde haya duda, ponga yo la fe,
donde haya desesperación, ponga yo esperanza,
donde haya tinieblas, ponga yo luz,
donde haya tristeza, ponga yo alegría.
Oh, Maestro, que yo no busque tanto
ser consolado como consolar,
ser comprendido como comprender,
ser amado como amar.
Porque dando se recibe,
olvidando se encuentra,
perdonando se es perdonado,
y muriendo se resucita a la vida eterna
Amén.

A raíz que nuestros hijos se educaron en colegio franciscano, tenemos el orgullo de haber conformado un grupo de padres de familia que desde el año 1998 intentamos seguir su ejemplo, llevando la caridad a los que realmente lo necesitan y rezando esta oración que resume y nos orienta hacia una verdadera vida cristiana.

Dios bendiga al Papa Francisco, le brinde la fortaleza espiritual y física necesaria en esta difícil cruzada mundial de evangelización y cambios en tiempos donde se viene perdiendo la fe, los valores morales y éticos.

Papa Francisco y la “Cruz de Tau”. San Francisco profesaba una profunda devoción al signo Tau, del que habla expresamente el profeta Ezequiel (9,3-6) y al que se refiere implícitamente el Apocalipsis (7,2-4). Con ella firmaba cartas y marcaba paredes, y sanaba heridas y enfermedades. 

  (*)   Licenciado Tecnólogo Médico en Laboratorio Clínico y Anatomía Patológica, militante del    Comité Distrital de San Borja y ex dirigente estudiantil de la JAP.

Luis Castañeda y sus mudos modales


Wilfredo Pérez Ruiz (*)


La reciente campaña por la revocatoria de la alcaldesa de Lima, Susana Villarán de la Puente, ha permitido conocer –con mayor profundidad- la singular conducta del “mudo” ex burgomaestre Luis Castañeda Lossio. Sus declaraciones y estilos muestran su ausencia de modales y de primarias formas democráticas.


Amigo lector, deseo hacer un recuento de algunos “anécdotas” de líder de Solidaridad Nacional quizá olvidados por una colectividad desmemoriada y carente de rigurosidad en su evaluación del desempeño de los personajes que asumen liderazgos y responsabilidades públicas. Empecemos.

Recordemos cuando el ex alcalde –en la contienda presidencial del 2011- llamó “loca” al vocero de Perú Posible, Carlos Bruce Montes de Oca cuando éste comentaba su bajo índice en las encuestas. Semejante agravio personal, inadmisible en quien pretendía ser primer mandatario, exhibe su escasa capacidad para aceptar las críticas de sus adversarios y una reacción homofóbica.

Durante el debate -en ese mismo certamen electoral- con los principales candidatos a la jefatura de estado, presentó a la vicealcadesa de Quito, María Sol Corral, a la que infelizmente denominó “mi amuleto”. Finalmente, Castañeda quedó como mentiroso al ser desmentido en relación al tiempo que se trataban. En declaraciones a programa televisivo Prensa Libre, la autoridad municipal quiteña aseveró: “Solo lo conocía por foto. Yo lo conocí el fin se semana. Fui a Lima para atender una agenda y pedí que me lo presentaran, conversamos un rato y luego me pidió que lo acompañara al debate presidencial. Solamente lo acompañé”.

Desde el comienzo del mandato de Susana Villarán, Luis Castañeda presentó un proceder poco cortés. A mi parecer, resultó desatinado anunciar que estaba dispuesto a firmar un planillón para cesar a su sucesora en el cargo que, por coincidencia, investiga su cuestiona gestión como es normal al producirse un cambio de administración en el estado.

En ese sentido, el ex alcalde Jorge del Castillo Gálvez mostró moderación y tacto político. Haber sido el máximo representante de la comuna limeña lo debió inspirar, como afirmara Del Castillo, a asumir un rol por encima de eventuales confrontaciones dañinas a la imagen de una ex autoridad. La corrección del dirigente aprista y el uso de un lenguaje educado y sereno, demuestra pertinencia. Aunque esa consideración no ha sido secundada por otros voceros del partido de la estrella que, sin respetar su condición de dama de la señora Villarán, hicieron del epíteto y el adjetivo su única argumentación.
También, quiero anotar lo revelado en los recientes audios con las conversaciones y coordinaciones de Luis Castañeda –durante el proceso de revocatoria- que muestran a un calculador político con habilidad para manipular, hablar mal de sus aliados y comportarse con las criollas y subterráneas formas inherentes en los conspiradores que no dan la cara de forma honesta y frontal.

Hace poco, Guido Lombardi, en una entrevista en Radioprogramas del Perú el día domingo 17 de marzo, se vio precisado a suspender la plática con el coautor de la frustrada revocatoria. El periodista lo cortó abruptamente al darse cuenta que estaba violando la ley electoral al decir su intención de voto a favor del Sí y, además, agraviar a la alcaldesa. El periodista dijo al aire: “Vamos a interrumpir su declaración señor Castañeda, porque está infringiendo la ley electoral. Hablaremos cuando esté tranquilito”. De esta manera, terminaba el accidentado encuentro con quien no sabe guardan ponderación y mesura.
Por otra parte, la cultura general tampoco es una fortaleza en el pragmático –y para muchos exitoso- ex alcalde metropolitano cuyo nivel de conocimiento básico de literatura es limitado. Así quedó demostrado al ser interrogado por los medios de comunicación al conocerse que Mario Vargas Llosa ganó el Premio Nobel de Literatura (2010). La reportera preguntó: “Usted mencionaba que sus metas como alcalde eran tener una ciudad más humana, más amable y que tengan como eje al ciudadano. Si usted, aparte de las obras que ha mencionado, que otras podría mencionar como ejemplo de estas metas que usted se trazó”. El ilustrado mudo respondió: “Cómo, perdón me distraje. No he entendido su pregunta”.

La carencia de compostura muestra el deterioro y las precariedades de una clase política que debiera ser conducida por gentes –además de proba y honesta- con potencial de convivencia social y autocontrol emocional. Los políticos hacen docencia con su actuación expuesta a la reflexión general. Ello me trae a la memoria la amena entrevista a Mario Vargas Llosa publicada en el libro “Rajes del oficio”, del periodista Pedro Salinas, en la que este señala: “…La política, en primer lugar, no atrae a la mejor gente. La política atrae a gente con apetito de poder, gente inescrupulosa, de una gran mediocridad. Los mejores talentos, los más idealistas, los más puros, los más preparados, muy rara vez se dejan tentar por la política. Y cuando así ocurre, generalmente la política los arrolla, o los corrompe o los expulsa”. Cualquier parecido con el sórdido obrar del fundador de Solidaridad Nacional es casualidad.

Tengo la esperanza que los políticos peruanos algún día comprendan su influencia en la conciencia de quienes los elegiremos para personificar nuestras expectativas y demandas. Por la salud democrática de la sociedad su desempeño debe expresar valores como el respeto, la tolerancia y el entendimiento. Una sabia aseveración: “La ignorancia ingresa, donde la prudencia se detiene”. Esa es una reflexión que el ex alcalde debe considerar.

(*) Docente, consultor en organización de eventos, protocolo, imagen profesional y etiqueta social.  http://wperezruiz.blogspot.com/