11 dic 2013

El negocio de la ética institucional

Wilfredo Pérez Ruiz (*)


Diversas razones permiten afirmar que la ética, aplicada al quehacer de la entidad pública o privada, constituye un importante instrumento para el devenir empresarial. Adquiere directa implicancia en el bienestar de sus colaboradores, en el comportamiento organizacional  y en  mayores márgenes de ganancias. Es pertinente comprender su valía en las nuevas inversiones, en la fidelidad del comprador, en el diseño del clima laboral y en el aumento de la presencia en el mercado.


Sin ambigüedades es una herramienta capaz de garantizar la marcha de la empresa. Es decir, concurren sinnúmero de motivaciones para inspirar una conducción sustentada en valores. Algunas de esas razones pueden ser: Corrupción, especulación financiera, venta de productos malogrados o por caducar su tiempo de vida, desastres medioambientales, ausencia de claridad en adquisiciones y licitaciones, tráfico de información reservada, etc.

Un factor central es la presencia, en los altos mandos de la organización, de una convicción sincera para emplear la ética. El liderazgo y empeño de sus funcionarios facilitará la adopción de esta iniciativa como propia. Se recomienda “predicar con el ejemplo” y, además, debe manejarse transversalmente a fin de asegurar su implementación en todas las áreas. Su conducta debiera evidenciar la vigencia de los valores corporativos (solidaridad, diálogo, honestidad, puntualidad, lealtad) en el día a día de la compañía.

Se sugiere que los ejecutivos constituyan referentes e impulsen estos valores en sus colaboradores. Por el contrario, si olvidan sus compromisos pueden inducir actos ajenos al marco ético empresarial. Coexisten entidades en las que se establecen diferenciaciones. La “misión” destaca la igualdad y, por el contrario, no todos pueden utilizar los mismos servicios higiénicos, ascensores, escaleras, estacionamientos, comedores y obtener similares subvenciones con el afán de acceder a programas de capacitación e incentivos.

La ética posee varias ventajas para las empresas. La aplicación de criterios éticos aumenta la motivación del personal cuando aprecian respeto por los valores; genera una fuerte cohesión cultural -que la diferencia de la competencia- a partir de los desempeños de las personas de la organización; mejora la imagen sustentada en la reputación que ofrece cumplir promesas, reducir quejas, evitar acciones legales y gozar de respeto y confianza; rehúye casos de corrupción gracias a la implementación de estrategias tendientes a obviar posibles conflictos.

En tal sentido, tiene una visible dimensión en los ámbitos interno y externo. En el primero, se debe poner especial énfasis a la demanda ética de los empleados, que exigen valores que eviten malas prácticas en la administración de los recursos humanos. De esta manera, se impedirá la discriminación, el acoso moral, la falta de retribución justa y una carencia de confidencialidad.

En el segundo, la compañía enfrenta disyuntivas relacionadas con los productos, proveedores, accionistas, opinión pública, clientes, autoridades, etc. Así se prescindirá de la ausencia de nitidez informativa, publicidad engañosa, impactos medioambientales, corrupción y deficiente calidad de los productos.

La ausencia de ética conlleva serias consecuencias. Por ejemplo, nuevos procesos judiciales, prohibición de participar en contrataciones, retirar mercadería por deficiencia en su elaboración, limpiar derrames petroleros e industriales, reclamaciones de acoso de los empleados e inclusión en listas “negras” internacionales. Todo esto influirá en la aceptación de la empresa en sus audiencias.

La corporación debe encaminar su desenvolvimiento interno y externo en un definido número de principios. Se requiere coherencia entre sus valores y los perfiles de sus integrantes. En ocasiones es omitida esta evaluación a partir de considerar solo aspectos cognitivos y labores y, por consiguiente, restarle connotación a la composición integral del individuo que desea incorporarse en una empresa con estándares éticos. 

Por su parte, el aparato estatal cuenta con disposiciones puntuales que obligan a acatar determinados conceptos éticos. Es indudable la falta de una real voluntad para plasmar este conjunto de normas que, desde la perspectiva de los intereses partidarios, son incómodas cuando subsisten habituales intencionalidades sórdidas en todos los gobernantes de turno con la ambición de convertir el estado en su “caja chica”. Concretan latrocinios, negociados, nombramientos irregulares, cuestionados procesos de compras y, en el más benévolo de los casos, brindan un puesto de trabajo a sus desempleados operadores políticos, entre otras tantas anomalías.

Prevalecen reticencias en las instituciones públicas –a partir del control ejercido por los partidos en el gobierno- sobre la obligación de incorporar la transparencia, el acceso a la información, la neutralidad política, la postura honesta, la presentación de declaraciones juradas patrimoniales, la igualdad de trato, el uso adecuado de los bienes e información y evitar el nepotismo. Pues, estas medidas interfieren con las innegables intenciones de las agrupaciones políticas en el poder.

Eso me trae a la memoria el aviso que colocamos en la puerta del Parque de Las Leyendas el 2006: “Esta es una institución al servicio de la comunidad, aquí se vive la ética y se práctica la meritocracia y no aceptamos tarjetazos”. Este gesto y otras decisiones demostraron la autonomía y decencia de una gestión intensa en el propósito de reconciliar la ética con la función estatal. Esta complicada e incomprendida tarea demandó enfrentar complejidades, miedos, silencios interesados, actitudes soterradas y el proceder titubeante de un sistema que lleva la “marca Perú”.
Este inusual estilo generó inconvenientes en un medio en el que sujetos de trayectoria impropia ven una cantera de oscuras oportunidades destinada a compensar sus frustraciones, mediocridades y ausencias de realizaciones profesionales. Fue difícil lograr que el servidor público actúe con lealtad ciudadana y se sienta obligado a eludir valerse de su posición para conceder favoritismos, como sucede ante la mirada conformista, sumisa y cómplice de muchos.
La satisfacción de integrar la ética justifica las adversidades afrontadas en una colectividad lacerada por una profunda crisis moral que repercute en la esfera corporativa y tiene hondas secuelas en nuestra convivencia social. La acción honorable será siempre un estímulo inapreciable en el progreso de la persona y la sociedad.

(*)  Docente, consultor en organización de eventos, protocolo, imagen profesional y etiqueta social y ex presidente del Patronato del Parque de Las Leyendas – Felipe Benavides Barreda. http://wperezruiz.blogspot.com/


El autor de la nota firma la Declaración de Ética -promovida por iniciativa
suya- durante su gestión en la presidencia del Parque de Las Leyendas.

El regreso de José Carlos Mariátegui

Nelson Vásquez Juárez (*)


Este año se conmemoran 90 años del regreso de José Carlos Mariátegui de Europa, luego de cumplir su misión de “agente de propaganda periodística en Italia” en la embajada del Perú en Roma. JCM estuvo en el viejo mundo durante tres años. En mi libro “las sombras de Mariátegui – El primer ‘caviar’ de la historia” hemos contado las circunstancias de su viaje a Europa.


Algo poco conocido es que a su regreso de Italia, una de las primeras labores que realizó Mariátegui fue ser curador de la exposición pictórica de don Pedro López de Aliaga.

La revista “Variedades” del 5 de mayo de 1923, publicó un artículo titulado “Un acontecimiento artístico. La exposición López Aliaga”, informando que “desde la semana próxima se exhibirá en la Filarmónica la colección de pintura traída de Europa por el señor Pedro López Aliaga.” Al final se agrega que “la exposición López Aliaga se inaugurará, según se nos dice, el miércoles de la semana próxima. Su organización corre a cargo de José Carlos Mariátegui.” Mariátegui era el organizador de la exposición lo que demuestra varias cosas: su pasión por la cultura y el arte, sus buenas relaciones sociales y su admiración por todo lo relacionado a Italia. Hay que tomar en consideración que durante su estadía en Italia, JCM llegó a admirar dicho país. Era tan devoto del pintor Sandro Boticcelli que a uno de sus hijos le puso su nombre. 

Por su parte,  en la revista “Mundial” Nº 156, del 11 de mayo de 1923, en la nota titulada “La notable exposición pictórica de don Pedro López Aliaga”, suscrita por Ladislao F. Meza, se da cuenta de la próxima inauguración de la misma. El artículo empieza diciendo que “llegamos a la casa de don Pedro López Aliaga, calle de Belén, en compañía de José Carlos Mariátegui.” Posteriormente, se menciona que pasaron “revista a los doscientos y tantos cuadros que van a ser fundamento de la más valiosa exposición de arte, que en el Perú haya sido.”

En el artículo hay una foto donde figuran Pedro López Aliaga, Ladislao F. Meza y Mariátegui. Respecto de JCM la leyenda dice: “José Carlos Mariátegui, poeta, periodista y representante de la exposición.” En esta nota se presenta a Mariátegui como representante de la muestra de López Aliaga. En la edición de “Variedades” del 19 de mayo de 1923, se publica una foto de la “Apertura de la exposición López Aliaga” donde figuran el presidente Leguía y José Carlos Mariátegui. El texto de la leyenda dice textualmente lo siguiente: “El Sr. presidente de la república, acompañado del ministro de Italia, Excmo. Sr. Rufilio Agnoli, el ministro de la Guerra Sr. Huamán de los Heros y los Sres. Mariátegui y Gerdes, en al (sic) apertura de la exposición López Aliaga.”

Mariátegui era organizador de la muestra pictórica, por lo que el hecho que aparezca en la foto junto al jefe de estado, no es casualidad, el curador estaba con el invitado de honor. Varios intelectuales de la izquierda comunista han señalado que él sufrió una “deportación encubierta” por parte de Leguía en 1919. Al poco tiempo que llegó Mariátegui no tuvo inconveniente de posar para una foto junto con Leguía en una exposición pictórica de la cual JCM era representante. La realidad es que JCM no tuvo problemas para estar al lado del Leguía porque no se consideraba un deportado, al contrario al ser designado como agente de propaganda del gobierno fue favorecido por éste.

Mariátegui en esos años no era visto como una figura política. En la revista “Variedades” del 31 de marzo de 1923 hay una entrevista a JCM, donde se le describe como “poeta de auténtica inspiración y de refinado sentido estético, irónico comentarista  de la cotidiana realidad nacional”, agregando que “acaba de regresar a la patria, después de tres años de provechosa estancia en Europa.” Lo primero que se dice de él es que es poeta y se señala que acaba de regresar “después de tres años de provechosa estancia en Europa”, ni siquiera se insinúa respecto del viaje que este haya sido un exilio. Varias de las preguntas están relacionadas al arte, a la poesía, al teatro, a la música y a la actuación. Sólo menciona a Lenin, junto a Einstein, Hugo Stinnes cuando se le pregunta sobre “¿Los hombres representativos del momento actual en el mundo”.

Relevante es la respuesta de Mariátegui respecto a la decadencia de Europa, JCM expresa que “la decadencia de Europa es la decadencia de esta civilización. En Europa, junto con la suerte de Londres, Berlín y París, se está jugando la suerte de New York y Buenos Aires. En Europa se elabora la nueva civilización. América tiene un rol secundario en esta etapa de la historia humana.”

El semanario “Variedades”, del 12 de mayo de 1923, publicó una nota de la exposición dando cuenta que “desde el jueves está abierta la exposición López Aliaga. Como dijimos el sábado pasado, esta es la primera vez que se presenta a nuestro público un conjunto valioso de pintura moderna europea.” Se hace referencia que en la muestra hay 130 cuadros de artistas españoles e italianos, también se menciona que hay “en la exposición López Aliaga algunas esculturas”, de las cuales “tres de nuestro inteligente escultor Artemio Ocaña. Son las obras romanas de Ocaña. Pertenecen a su época de pensionado en la Ciudad Eterna. Las tres merecen elogio y alabanza.” El escultor Artemio Ocaña era amigo de Mariátegui y estuvo en Roma en la época que JCM laboró en la embajada del Perú.

Por su parte, “Mundial” informó mediante una nota titulada “La exposición López Aliaga” donde se señala “termina esta semana la exposición López Aliaga Durante un mes este acontecimiento artístico ha interesado vivamente a nuestro público culto y ha resonado frecuentemente en la prensa cotidiana.”


(*) Abogado, docente, investigador, autor del libro “Las sombra de Mariátegui – El primer   ‘caviar’ de la historia” e integrante del Instituto de Sudamérica. 

El amor que espero: ¿Dónde está?

Carmen Raffo Rodríguez (*)


Dónde estás?
ayer como tantos días
espere por ti,
era de mañana, era de noche,
y yo aquí aumentando fantasías
seguía pensando en ti.

Acaso mirabas al cielo
con el deseo
que nuestras miradas se encontraran?
o andabas cabizbajo
por  solitarios parques
mirando la belleza de las flores
y pensando en cuál de ellas yo estaba.

La mente presa con canciones y melodías
para compartirlas
tú conmigo y yo contigo,
pláticas serias o risueñas
miradas eternas y calladas;
sabes que me erizas la piel cuando me acaricias,
y nuestras ganas de entregarnos
una y otras vez más
tú conmigo y yo contigo,
y me pregunto
Dónde estás?

La vida nos regala
cosas hermosas
el perfume de flores que tanto nos gusta,
lo tierno de un ave
dándose pico a pico
el beso más dulce y suave,
esa puesta de sol
que parece delinear en el horizonte
mi cuerpo cayendo sobre el tuyo
cansado y aún excitado,
aquel reflejo
de un rayo de luna
en un mar sereno y profundo,
y al final,
buscar en el cielo
formas de estrellas
que dibujan figuras de amantes
y encontrarnos en cada una de ellas,
y otra vez más
me pregunto
Dónde estás?

Dónde estás corazón
que no te encuentro,
te busco en el viento,
te busco en el mar
en una caricia,
acaso estás escondido
en un suspiro
callado o ensordecido
y no me puedes escuchar,
quiero darte las gracias
por existir,
por hacerme sentir,
por hacerme vivir,
pero…amor,  dime
dime por favor
Dónde estás?


(*)  Secretaria Ejecutiva, poeta, escritora y amante de la libertad. Descubre desde temprana edad el arte de expresar en palabras los sentimientos de su profundo y supremo ser.  Conocida con su seudónimo “Rayo de Luna”.


 











Reflexiones sobre la reforma de la salud

Paul Pilco Castañeda (*)


El crecimiento económico sostenido en nuestro país viene dándose desde hace aproximadamente más de dos décadas. De ese crecimiento, el 80 por ciento es generado por el sector privado. En estos últimos años existe una mayor inversión en salud del sector privado.


Las metas del Plan Bicentenario -el Perú hacia el 2021- incluyen duplicar el ingreso per cápita, disminuir la pobreza a menos de 10 por ciento, eliminar la mortalidad infantil y la desnutrición crónica y mejorar la calidad educativa, la cobertura de salud y la seguridad social.

Lamentablemente, nos encontramos muy lejos de lograr estos objetivos respecto al sector salud ya que el porcentaje de la población que cuenta con seguro de salud es aproximadamente 68 por ciento, del cual el Seguro Integral de Salud (SIS) tiene el 40 por ciento, la Seguridad Social (ESSALUD) el 22 por ciento y el 6 por ciento tiene algún seguro privado. Es decir, aún existe 32 por ciento de la población que no cuenta con un seguro de salud.

En el ministerio de Salud (Minsa) la gerencia de las unidades ejecutoras es ineficiente, trayendo consigo que en muchos hospitales falte infraestructura, exista déficit de equipamiento y gran capacidad ociosa. Además, las salas de operaciones y consultorios externos no funcionan en los turnos vespertinos, entre otros, generando un gasto fiscal elevado.

Sería formidable que la población que está en pobreza esté cubierta al 100 por ciento ya que sería la mejor inversión en salud pública; sin embargo de los 12 millones de beneficiarios del SIS el 99 por ciento son subsidiados. Es decir, no pagan nada, lamentablemente existe una elevada filtración debido que muchos de estos beneficiarios podrían estar bajo la modalidad semi contributivo y así buscar la auto sostenibilidad de esta política pública de salud dentro del marco del aseguramiento universal.

En el sector privado, las compañías de seguros han comprado la mayoría de clínicas y ahora brindan un servicio en salud completo, incluso, con la nueva legislación, este servicio privado puede ofrecer la prestación a las instituciones públicas a través de las Asociaciones Público Privadas (APP) que genera una nueva oportunidad de mejorar  la atención a los pacientes o usuarios y que estos queden realmente satisfechos.

Los usuarios en el sector privado tampoco se encuentran totalmente satisfechos ya que no encuentran citas próximas en las consultas externas debido a la gran demanda, además la calidad de la atención se ve cuestionada debido a atenciones rápidas y a veces superficiales, los costos de los servicios y medicamentos son altos y sobrevalorados por las clínicas a las aseguradoras por lo que fácilmente llegan al límite de la cobertura (casos complicados) y, como consecuencia, luego el usuario tiene que pagar de su bolsillo por los gastos “extras” generados.

Ante todo esto: ¿Dónde está la Superintendencia Nacional de Aseguramiento en Salud (Sunasa)? (cuya función es velar por el servicio y condiciones de salud de los pacientes) como vemos, brilla por su ausencia. El problema no se encuentra sólo en la insatisfacción de los pacientes sino también en los  profesionales de la salud, ya que los cálculos de los costos de su servicio no se han visto renovados desde hace aproximadamente 30 años y el servicio profesional médico que es la parte fundamental de todo el movimiento económico que genera la prestación de salud, se encuentra desvalorizado.

Los precios de los medicamentos, los servicios y los honorarios profesionales lo rige el libre mercado, pero no debe pasar por la desvalorización del trabajo médico. La economía actual se encuentra en desaceleración y hasta el momento vemos al gobierno con una política asistencialista sin buscar la auto sostenibilidad en relación a la salud. En resumen debe considerarse en la reforma de salud algunos de los siguientes aspectos.

La inversión pública de salud subsidiada debe ser focalizada principalmente en las zonas identificadas con el mayor índice de pobreza e invertir en los centros de atención primaria y en hospitales regionales con mejoramiento en infraestructura y con capacidad de resolución de las principales dolencias.

La filtración de los usuarios del SIS debe disminuir, así como incrementar el número de asegurados al SIS bajo la modalidad semi contributivo, con un adecuado registro y evaluación social en busca de su auto sostenibilidad de este fondo de financiamiento.

Promover las APP con los hospitales del Minsa en busca de un servicio oportuno de calidad y competitivo dentro del marco del aseguramiento universal, y que el Minsa sea preponderantemente un ente rector que ejecutor; empoderar y exigir la función del ente regulador (Sunasa) sobre las instituciones públicas y privadas.

Por último, realizar un sinceramiento de los costos de las prestaciones de salud así como el justo valor del honorario  profesional en los diferentes sistemas de salud, con el objetivo de buscar la satisfacción del usuario, de los profesionales de la salud y de la empresa privada. Esperemos que el gobierno realmente haga una reforma de la salud y cumpla con los objetivos del Plan Bicentenario.


(*) Cirujano Oncólogo del Hospital Santa Rosa, ex jefe del Departamento de Oncología del Hospital Santa Rosa, profesor de Cirugía de la Universidad San Martín de Porres y con maestría con mención en Medicina.

¿Te llegó mi mensaje de texto?

Carlos Penalillo Pimentel (*)


No me refiero al uso de los SMS en situaciones de sismo, como el último del 25 de noviembre que igual no funcionaron a pesar de tanta publicidad que le hicieron para no “sobrecargar” las líneas, lo que intento entender es a las personas que tienen la mala costumbre de no responder consultas, llamadas o saludos.


Estoy seguro que nos ha sucedido a todos, de una u otra manera. Las comunicaciones definitivamente han sufrido una súper revolución tecnológica, de la que nadie en su sano juicio puede ya estar ajeno, porque de lo contrario quedas rezagado inexorablemente al siglo pasado, a pesar que, para los que lo vivimos, creemos fue más elegante, cordial y atento a como es ahora.
Sería conveniente que las nuevas generaciones sepan cómo se desarrollaron las comunicaciones y en qué consistían las cartas, esquelas, tarjetas de felicitación, tarjetas de navidad, tarjetas de pésame y tantas otras expresiones de sociabilización humana a los que se añadían detalles finos o de suma cortesía como lo eran las cartas perfumadas, las poesías elaboradas, los sonetos bien estructurados con métricas impecables que definitivamente despertaban el interés del receptor.

Luego del telegrama, del cual recuerdo de niño recibíamos noticias de la familia en Huánuco, fue el teléfono que muy pocas familias podían acceder a tenerlo, fue a la mitad de los años 70 que recién empezó su masificación y definitivamente pasó a ser el medio de comunicación más importante, pero a pesar de ello, aún usábamos la escritura manual para los asuntos arriba comentados.

A fines de los 80 se inicia la gran transformación tecnológica del siglo XX con el advenimiento de las computadoras personales, que así como sucedió con los teléfonos, por su costo eran de uso elitista hasta los inicios de nuestro actual siglo que bajaron considerablemente de precio siendo asequible para la mayoría. En el interín  aparece el celular, aquel “ladrillo” que costaba 3,000 dólares y que las personas que podían adquirirlo tenían que salir a un espacio abierto para que funcione (costumbre que aún queda).

El internet fue, sin lugar a dudas, la contribución más importante desde la conexión que tardaba minutos luego de sonidos estridentes e incomunicación telefónica hasta los 4G con opciones ilimitadas y accesos infinitos. Los correos se convirtieron en “mails”, las bibliotecas en “buscadores” que en segundos te informan por completo.
Las memorias RAM, los bites, Giga bites, velocidad y demás funciones inimaginables año a año iban creciendo y desarrollando cada vez mas y mas. Ni Julio Verne ni el creador de los súper sónicos alcanzaron a sospechar tanto avance tecnológico. Hemos pasado de computadoras que necesitaban un espacio del tamaño de una habitación con solo 1 Mb de capacidad a Ultrabooks de 500 GB de capacidad con 8 GB de memoria RAM y 2 GHz de velocidad. De los celulares analógicos unifuncionales a los Smartphones con ilimitadas características.

Las redes sociales sacaron nuestros “periodistas escondidos” podemos opinar en twitter, el facebook nos acerca a la familia y amistades lejanas, LINE nos permite envío de mensajes un poco mas amistosos, el Skipe nos brinda horas de charlas cara a cara. Si todo esto lo gozamos ahora, como será en el tiempo de nuestros nietos.

Este desarrollo definitivamente es ambivalente. Depende de nosotros orientarlo hacia lo beneficioso y de máximo provecho para todos los aspectos de nuestras vidas, lo que me lleva a un aspecto que es motivo de esta reflexión, el mostrar siempre respeto respondiendo a los llamados ya sean verbales, telefónicos, correos, mails o SMS.

Cuando usamos cualquiera de estas herramientas de comunicación y no tenemos respuesta nos quedamos en la disyuntiva de pensar si lo recibió, está muy ocupado, no le interesa o sabe Dios qué otra razón más, pudiendo en todo caso evitar esto con una muy corta y rápida respuesta que se resume a solo dos letras: OK!

(*) Licenciado Tecnólogo Médico en Laboratorio Clínico y Anatomía Patológica, militante del   Comité Distrital de San Borja y ex dirigente estudiantil de la JAP.

Cartas

FELICITACIONES

Muchos éxitos, realmente excelente el boletín Visión San Borja. Es el resultado de un gran equipo de personas con gran sentido social y fuerza. Muy pronto en el espacio de psicología de la salud estaré colaborando en forma amplia con proyección a la comunidad de los consultorios psicológicos en forma gratuita, tanto para adolescentes como para adultos. Mi abrazo y hago votos por su destacada labor.

Carmela Vera Ortiz
Psicóloga clínica

Que bien compañero, es la dirección correcta, todos los comités de la república deben seguir sus pasos. Me atrevo a recomendar que se divulgue la lectura de Visión San Borja y se incorpore cada vez más ciudadanos, una publicidad tipo renovar haría bien para concitar la atención. Todo aprista es un propagandista.

Manuel Zevallos C.
DNI 07609852

OTILIA CAMPOS DE POLAY

Nuestro común amigo y leal c. Pablo Arroyo, tuvo la gentileza de alcanzarme vuestra comunicación y ahora, al recibir la edición del boletín Visión San Borja correspondiente al mes de octubre, no puedo sino expresar mi agradecimiento por haber incorporado el homenaje que rendí a mi amiga, compañera y leal aprista, Otilia Campos de Polay.

Hace muy bien compañero, en medio de las aciagas horas que enfrenta la familia Polay, en lanzar un recodo de fraternidad desde el aprismo sanborjino, no sólo para dejar testimonio de nuestra heredad, sino, de nuestra adhesión a una familia, que, más allá de la polémica, ha entregado su vida a la causa del Perú.

Otilia fue hija de presos políticos, acompañó con lealtad inigualable a su esposo y fundador del Partido del Pueblo, c. Víctor Polay Risco. Ella misma forjó e integró las sociedades secretas de beneficencia que se encargaron de proteger a las familias que quedaron en orfandad tras la cruel persecución.

¿Qué llevó a una mujer como Otilia a superar su propio drama, acompañando el drama de los demás?, esa es una pregunta cuya respuesta la pinta de cuerpo entero. Mientras "otras" lloraban, "ellas" se enrolaban en la vanguardia hasta convertirse en sostenedoras de la resistencia política y la moral del combatiente por la formación hayadelatorreana que tenían. Otilia por eso pudo distinguir sus roles y, sin abandonar un sólo instante su militancia leal al aprismo, acompañar a su hijo en su encierro.

Esta es una familia ejemplar, pero lo es, porque se ha forjado en el dolor y sin embargo, nunca una voz de drama, jamás una condena, ni nunca la amargura del odio. Otilia rió hasta el último de sus días, porque sabía que ayudar es mejor que condenar.
Qué ironía compañero, hasta su cruel muerte tiene una aureola de fraternidad. Acogió a una mujer que le pidió apoyo y trabajo, le abrió las puertas de su casa a su propio verdugo y fue asesinada por cuatro miserables monedas con la misma actitud con la que se condenó a muerte hace más de dos mil años al buen Jesús de Nazaret, cuyo único delito fue hacer el bien y buscar la justicia social.

Germán Luna Segura
DNI 06234973

PARQUE DE LAS LEYENDAS

Felicitaciones por la edición de Visión San Borja. Deseo expresar mi adhesión a Wilfredo Pérez Ruiz, quien ha sido aludido en la última edición, por su paso en la presidencia del Patronato del Parque de Las Leyendas – Felipe Benavides Barreda. Tuve el agrado de visitar en varias ocasiones el parque durante su gestión y comprobar su peculiar estilo que, en solo diez meses de gestión, lo hicieron merecedor del cariño y reconocimiento unánime de obreros y empleados.

Con Wilfredo almorzamos, en más de una ocasión, en el comedor de los obreros del Parque de Las Leyendas al que acudía dos o tres veces por semana para charlar con sus modestos trabajadores. Nunca lo vi acompañado de sus “funcionarios”, siempre percibí su singular estilo. Trabajaba los siete días de la semana en la cristalización de sus empeños, almorzaba el menú de una concesionaria, propició la austeridad, la transparencia, jamás actuó por consigna partidaria, entre otros gestos propios de él.

Quienes conocemos de su decencia, honestidad y elevado sentido de la ética no dejaremos de expresar nuestra admiración por su impecable gestión “despartirizada”, alejada de imprudentes injerencias políticas y distante de tarjetazos, recomendaciones o adulaciones propias de los “frívolos, pusilánimes e insensibles funcionarios públicos”, como afirma Wilfredo en su artículo “Y usted: ¿Se la lleva fácil?”.

Basta, para algunos “desmemoriados”, recordar lo que Wilfredo declaró en la revista del Parque de Las Leyendas (año 1, número 1, marzo 2007) y que dice mucho de su valentía, independencia y vocación por hablar claro: “… Esta experiencia en la gestión pública me ha servido para darme cuentas de las inmensas incapacidades de gran parte de los funcionarios públicos de ‘carrera’, pues muchos de mi tiempo he tenido que dedicarlo a hacerle el trabajo a otros, ya que, con enorme frustración, he percibido indiferencia y monotonía por parte de ellos. Lamento decir esto, pero es algo que debe ser conocido: servidores públicos que ganan bien y, sin embargo, no se esfuerzan y, más bien, se  resignan a que todo debe seguir igual”.

Palabras que solo las puede decir alguien con una escrupulosa entrega al trabajo encargado por Alan García Pérez, rechazando otros mejores ofrecimientos del jefe de estado con remuneración de por medio. Felicitaciones a Wilfredo por haber actuado con honestidad, haz sabido ser un digno seguidor de Felipe Benavides B. y de sus líderes apristas y amigos –a los que conocí por su intermedio- Armando Villanueva, Nicanor Mujica, Javier Pulgar Vidal y Miguel López Cano.

César García Rodríguez

DNI 08199264