Hugo Vallenas Málaga (*)
Un signo inequívoco de la crisis del aprismo es la poca importancia que tiene para sus actuales dirigentes la celebración del 1ro. de mayo, “Día Internacional de los Trabajadores”. Últimamente se ha convertido en una celebración exclusiva de los grupúsculos comunistas, cuando se trata de una celebración de los derechos democráticos de los obreros fabriles, que se remonta a la gran huelga general iniciada el 1 de mayo de 1886 en Chicago (Estados Unidos) por la jornada de ocho horas.
En el Perú, fue Víctor Raúl Haya de la Torre quien organizó el apoyo estudiantil y popular a la huelga de los obreros de Lima y Callao por la jornada de ocho horas entre diciembre de 1918 y enero de 1919, y ejerció como mediador ante las autoridades para obtener dicha conquista.